La anquiloglosia, también conocida como frenillo lingual corto, es una condición congénita en la que el frenillo sublingual (el tejido que conecta la lengua con el piso de la boca) es más corto, grueso o tenso de lo normal, lo que restringe el movimiento de la lengua.
¿Qué es la anquiloglosia?
Es una anomalía anatómica que puede variar en severidad.
En algunos casos, es evidente al nacer; en otros, pasa desapercibida hasta que causa problemas funcionales.
Importancia de la anquiloglosia en la lactancia materna
La anquiloglosia puede interferir significativamente con la lactancia, especialmente en las primeras semanas de vida, por varias razones:
1. Dificultad para un buen agarre al pecho
- La lengua tiene un papel crucial en la succión: se necesita que se extienda sobre la encía inferior y se mueva libremente para extraer la leche eficazmente.
- Un frenillo restrictivo impide este movimiento, dificultando el agarre.
2. Dolor en los pezones y grietas en la madre
- Al no agarrar correctamente, el bebé puede compensar usando las encías, lo que causa dolor e incluso heridas en los pezones.
3. Baja ganancia de peso en el bebé
- La succión ineficaz puede traducirse en menos leche transferida, y por tanto en un aumento de peso inadecuado.
4. Tomas muy frecuentes y prolongadas
- El bebé se fatiga más, se queda con hambre y pide el pecho constantemente.
5. Reducción en la producción de leche materna
- Si el bebé no drena bien el pecho, la estimulación de la producción se ve afectada, lo que puede llevar a una baja producción con el tiempo.
Diagnóstico
Debe ser realizado por un profesional capacitado: pediatra, consultor/a de lactancia, odontopediatra o fisioterapeuta pediátrico.
El diagnóstico incluye:
- Evaluación visual del frenillo.
- Evaluación funcional: movimiento de la lengua, succión, agarre al pecho, entre otros.
- Tests de diagnóstico
Tratamiento
Observación:
- En casos leves, con buen progreso en la lactancia, puede no requerir intervención.
Intervención quirúrgica:
- Frenectomía: procedimiento más completo (en casos más severos).
Después del procedimiento, muchas madres notan una mejora inmediata en la lactancia.
¿Cuándo consultar?
- Si hay dolor persistente al amamantar.
- Si el bebé no aumenta de peso adecuadamente.
- Si las tomas son muy largas, ineficaces o el bebé se frustra al mamar.
- Si hay sospecha de limitación en el movimiento de la lengua.
Si quieres, en Centro Materno Infantil Rosales del Canal podemos ayudarte si sospechas que tu bebé tiene anquiloglosia. Nuestro equipo de Asesoría de Lactancia está formado por una matrona, una fisioterapeuta pediátrica y una odontopediatra.
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